miércoles, 7 de abril de 2010

Segunda parte

A las 9 de la noche del domingo 4 de abril, ya estaba de vuelta en Maastricht. España estuvo maravillosa, como siempre: muchos reencuentros en pocos días, buen tiempo e incluso el primer baño de la temporada con el agua a 10º. Así que, además de la alergia primaveral típicamente española y todas las cosas que no pude evitar que mi mamá metiera en la maleta, me he traido un buen resfriado como recuerdo de la visita. Mañana es fiesta aquí, pero me enteré tarde y sólo he podido ver de lejos alguna de las barracas de las Fiestas de Primavera, mientras los últimos nazarenos paseaban de vuelta a casa disfrutando de los 25º y de un sol que calienta de verdad. Y Maastricht me ha recibido..., con lluvia. Y con una nueva compañera de piso, según me cuentan por el móvil mientras negocio el precio con el taxista turco que me va a llevar a casa.

----
Cuando Elena llegó el sábado por la mañana a su nuevo piso, ninguno de los tres restantes inquilinos estaba allí para darle la bienvenida. Pero sí que encontró a Andreia y Margarida, las portuguesas, que habían pasado allí la noche con familia y amigos de su país por cortesía de Julie. "Hola, Elena. No, nosotras no vivimos aquí, pero somos compañeras de trabajo de una chica que vive en este piso y nos dejó la llave mientras nos acondicionan nuestra nueva vivienda. Ah, ¿eres española? No, no sabemos dónde queda Huesca - y menos aún Monegros -, pero uno de tus compañeros es Jose, de Murcia". A Elena esto último no le afecta demasiado, porque finalmente ha cumplido su sueño de salir fuera por un tiempo y ahora, ante todo, quiere mejorar su nivel de inglés a toda costa. De modo que, cuando el tal Jose llega y se conocen, ambos comienzan pronto a hablar en inglés, usando el español sólo lo imprescindible casi desde el primer día, y compensando la falta de fluidez típica de las primeras semanas con una admirable perseverancia. El domingo por la noche también llega Julie, después de pasar el fin de semana en el piso que comparte con su novio en Bélgica. Julie está muy contenta con su nueva compañera, las dos tienen un carácter afable y entusiasta y se hacen amigas rápidamente. Además, ahora que habla por primera vez en inglés con una recién llegada, Julie se da cuenta de lo mucho que ha mejorado su nivel de conversación durante estas semanas. Así que, consciente de los momentos difíciles por los que atraviesa su nueva amiga española, esa noche y durante el día siguiente procura ayudarla sin agobiarla demasiado, hablando con ella despacito durante esa noche y todo el día siguiente. Porque, como Julie bien sabe, es fácil que los no angloparlantes te entiendan si les hablas despacio y separando bien las frases. Y entonces llega Brad.

----

Brad volvió de Alemania el lunes por la noche. "Hey, Jousé, ¿qué tal estuvo España? Anthony y yo nos acordamos de ti estos días, allí los bares no cierran hasta que no sale todo el mundo, el sábado tenía sed y era tan tarde que pedí un botellín de agua mineral". Anthony y él eligieron ir a Alemania en lugar de acompañar a Caroline a Italia. Ella sabía que Brad quería visitar el Coliseo, así que le ha dedicado una creativa foto tratando de representarlo lo mejor posible frente a las míticas ruinas romanas. Como a los demás, a Brad también le encantan las novedades. "Hola, Elena, me alegra que hayas venido a vivir con nosotros. No es sólo porque seas bonita, sino también porque finalmente me quedo tranquilo sabiendo que el tío de Kenia ya se fue". Elena no ha entendido casi nada en esta primera descarga de inglés comprimido (el de verdad), así que se limita a sonreir, asentir con la cabeza y decir "thank you", que eso casi siempre funciona. Pobrecita, ni siquiera conoce la historia del tío de Kenia. Yo oí hablar de él cuando aún estábamos Brad y yo solos en el piso y un día quise saber de quién era el café de la cocina, dado que ninguno de los dos tomamos café en el piso. "Es un tío negro, tiene 39 años y es un palmo más alto que nosotros. Habla un inglés raro y tiene una forma de ser extraña. No se despidió de mí la última vez que lo vi, así que a lo mejor vuelve a su habitación, enfrente de la tuya. Jousé, yo que tú cerraría con llave por las noches". Luego me sonríe, just kidding...

3 comentarios: